Aluche: un intercambiador con diversos problemas.

Imagen del intercambiador de Aluche desde la calle de Ocaña. Fotografía del autor.

Uno de los elementos importantes en materia de transporte público y de movilidad lo constituyen los intercambiadores de transporte. En Madrid, se ubican un total de grandes intercambiadores los cuales permiten a los usuarios de transporte acceder a la capital mediante los servicios de Cercanías o de autobús interurbano y proseguir su viaje por el interior de la ciudad mediante la red de Metro o de autobuses urbanos.

Estos intercambios se realizan de forma sencilla, rápida y coordinada en estos puntos de confluencia entre transportes. Sin embargo, no todos estos intercambiadores disponen de las características anteriormente mencionadas, ya que hay un intercambiador que ofrece dificultades a la hora de moverse. Nos estamos refiriendo al intercambiador de Aluche.

Este enclave entre transportes fue un hito en los transportes de la Comunidad de Madrid siendo el primero en inaugurarse, concretamente el 11 de mayo de 1987. La integración en un mismo espacio de dos de las líneas más utilizadas en la Comunidad de Madrid, como son las líneas C-5 de Cercanías Madrid y la línea 5 de Metro de Madrid, en combinación con múltiples líneas de autobuses interurbanos y urbanos, hicieron un verdadero paso importante en materia de movilidad.

Aunque en la actualidad el intercambiador de Aluche no disponga de un número elevado de usuarios si lo comparamos con los nodos de transporte de Plaza de Castilla, Moncloa o Príncipe Pío, lo cierto es que Aluche se encuentra por delante de los intercambiadores del sur de Madrid: Plaza Elíptica, Méndez Álvaro o Legazpi. Este atractivo se debe, por un lado, el importante nodo de conexiones ferroviarias con gran demanda de usuarios y, por otro lado, a que ofrece como entrada principal a la capital a grandes municipios del Área Metropolitana como son Leganés, Fuenlabrada y Boadilla del Monte, y como segundo acceso a los municipios de Pozuelo de Alarcón, Majadahonda y Las Rozas de Madrid.

Al igual que ocurrió en otras áreas de transporte importantes de Madrid, estas quedaron empequeñecidas por el aumento en el número de pasajeros y de líneas de transporte asociadas a ellas. Las antiguas paradas en Plaza de Castilla, Moncloa o Príncipe Pío situadas en la superficie quedaron relegadas a nuevas áreas subterráneas en las que se concentrasen prácticamente todas las líneas de autobuses urbanos e interurbanos y se facilitasen las conexiones con las redes de Metro y Cercanías en Madrid.

Imagen de la zona de dársenas antiguas y la ampliación de darsenas llevada en Aluche. Fotografía del autor.

En el caso de Aluche la intervención ofrecida fue muy distinta a la que se ofreció en otros puntos de la capital. Mientras en esos momentos se pensaba en crear nuevos intercambiadores subterráneos, en Aluche se acometió una actuación para la ampliación en el número de paradas de autobús y eliminar las anteriormente existentes junto a la plaza central de la estación de Aluche. Gracias a una nueva plataforma central situada anexa a la anteriormente construida, se permitió ampliar el número de paradas a nueve, consiguiendo un total de trece en los alrededores de la estación de Metro. Esta nueva actuación garantiza una mayor facilidad a la hora de acceder a la línea 5 de Metro, evitando que crucen la avenida de los Poblados y se estableciese una accesibilidad en toda la infraestructura.

Sin embargo, esta operación de ampliación de su capacidad contrasta con otras operaciones para otros intercambiadores. Aunque con esta operación municipal se realizaron la renovación del mobiliario de la plaza central, el traslado de varias líneas de autobús urbano e interurbano y la conexión del Anillo Verde Ciclista entre dos tramos, lo cierto es que Aluche mantuvo la diversificación en los puntos de ascenso y descenso de los pasajeros en varias líneas de autobús interurbano.

Imagen de la zona de dársenas situadas en la avenida de Las Águilas del intercambador de Aluche. Fotografía del autor.

Como ocurre en la actualidad, no todas las líneas de autobús interurbano tienen la cabecera en las proximidades de la plaza central. Las líneas procedentes de los municipios del oeste del Área Metropolitana de Madrid tienen la parada de descenso, bien la mayoría de ellas, en la avenida de los Poblados junto al centro comercial existente o bien en las marquesinas que hay en la misma plaza. A su vez, estas líneas disponen de tres puntos de partida diferentes, es decir, hay líneas que parten desde el área ampliada del intercambiador, otras parten desde la calle de Maqueda y otras parten desde la avenida de las Águilas junto a la Junta Municipal de dicho distrito. Esta situación se contrarresta con las líneas que van hacia el sur del Área Metropolitana (Leganés y Fuenlabrada) cuyo descenso de viajeros se hace en la misma plaza, caso de las líneas 483 y 487, o en las cercanías a dicha plaza en la avenida de los Poblados en sentido opuesto a la cabecera de descenso de las líneas del sector oeste de la Comunidad.

Con ello se ofrece un problema para muchos viajeros ya que los intercambiadores deben permitir una comodidad y agilidad para poder hacer el intercambio de transporte existentes. En la actualidad, Aluche sigue ofreciendo ofrece múltiples movimientos para alcanzar los distintos transportes, siendo complejo acceder a muchas líneas que se encuentran descentralizadas de la plaza central de Aluche. Asimismo, la existencia de cruces con los ejes viarios y la falta de accesibilidad entre los medios, véase el caso de conexión entre las estaciones de Metro de Madrid y de Cercanías Madrid, hacen que este intercambiador disponga de problemas.

Es por ello, que queremos ofrecer una propuesta que nos permita ofrecer una mejora de las comunicaciones y de las conexiones para los viajeros que utilicen dicho intercambiador, siendo la más importante la concentración y ordenación de líneas de autobús urbano e interurbano.

El aparcamiento disuasorio: la solución a un mejor intercambiador de transportes.

Mientras el intercambiador de Aluche avanzaba en su construcción, una infraestructura interconectada a este nodo de transporte apareció mucho antes que el área de transportes: el aparcamiento disuasorio de Aluche. En servicio desde 1985, este aparcamiento contaba con un total de 250 plazas de aparcamiento, las cuales se encontraban sin vigilancia. La prensa mencionaba el uso de este aparcamiento sobre todo de vecinos de Móstoles, Alcorcón y del propio distrito de Latina para permitir acceder a los transportes y viajar por la capital.

Imagen del aparcamiento disuasorio de Aluche durante el mercadillo. Fotografía del autor.

Con el tiempo, este aparcamiento ligado al transporte público ha quedado integrado en la trama urbana de Madrid ofreciendo un cambio en su misión. Por un lado, basándonos en las informaciones del propio Consorcio Regional de Transportes, el aparcamiento de Aluche dispone de más plazas de las que originalmente tenia, pasando de las 250 mencionadas por la prensa en 1985 a las 355 plazas por el Consorcio. Asimismo, la modificación del antiguo aparcamiento para integrarse en el mismo espacio una estación de servicio de combustible y la modificación del uso del aparcamiento los sábados laborables para la instalación del mercadillo del Distrito hacen que el propósito de disuasión con el que fue construido sea menor en la actualidad.

Cierto es que si el aparcamiento contase con un sistema de control de vehículos podríamos obtener mayor información sobre la evolución de esta infraestructura y su uso como sistema intermodal, pero en nuestra valoración sobre los usos de esta infraestructura creemos que se ha convertido en un aparcamiento libre más de la ciudad. Por ello, dada su situación y enfocado al transporte público, creemos que es necesario reconvertir este espacio dedicado al vehículo en un espacio para la intermodalidad.

Nuestra propuesta: el nuevo intercambiador de Aluche.

Gracias a los sistemas de cartografía digital hemos podido medir el espacio que, aproximadamente, ofrece este aparcamiento disuasorio en la actualidad. Esta infraestructura, cuya forma se asemeja a un trapecio, dispone de un área de unos 8.900 metros cuadrados. Esta área, con forma de trapecio, creemos que es la ideal para albergar una zona de transportes destinada al transporte interurbano que opera en el intercambiador de Aluche.

Para poder ofrecer medidas lo más exactas posible, hemos acudido al anteproyecto del futuro intercambiador de Conde de Casal de mayo de 2020. En su interior se establecen las futuras medidas y dimensiones que dispondrán las distintas zonas en las que se compondrá el futuro área de transportes, siendo las más importantes en nuestro caso las medidas destinadas a la circulación, estacionamiento y parada de los autobuses. Todas estas medidas nos permiten aproximarnos a que, en el aparcamiento existente en Aluche, podría establecerse un pequeño intercambiador de transportes en el que reuniese las líneas interurbanas que ofrecen servicio.

Basándonos en las mediciones del anteproyecto y la cartografía digital, nuestro proyecto dispondría de un total de trece dársenas en las que se integrarían todas las líneas de transporte interurbano de Aluche, siendo cuatro dársenas destinadas al descenso de viajeros dada la intensidad que vive el intercambiador de Aluche en muchos momentos del día. A su vez, este intercambiador dispondría de dársenas adaptadas a vehículos de 12 metros, cuya longitud ha de ser de aproximadamente 15 metros de largo por 4.5 metros de ancho, y de 15 metros, cuyas dimensiones se basan en 17 metros de largo y 4.5 metros de ancho.

A su vez, para el estacionamiento de los autobuses se encontrarían zonas de estacionamiento para la regulación de los servicios, tal y como se ofrecen en otros intercambiadores subterráneos, zonas de emergencia y carga y descarga de materiales, y un edificio central en el que se encontrarían los servicios para los viajeros, conductores y personal adscrito a este proyecto de intercambiador de transportes.

Proyecto de intercambiador para Aluche. Plano del autor.

Nuestro planteamiento es que este intercambiador sea en superficie, permitiendo la entrada de autobuses propulsados por gas natural comprimido (GNC) y otros vehículos existentes en la flota de autobuses interurbanos. Como hemos indicado anteriormente, nuestra idea es plantear una pequeña réplica del futuro intercambiador de Conde de Casal en Aluche, de forma que la instalación de una cubierta puede ser la opción más valorada para mejorar el sistema de transporte. No obstante, siempre se puede optar por una instalación como el intercambiador en superficie de Plaza de Castilla si las condiciones no son las aceptables para este tipo de infraestructuras. Por ello, desechamos la idea de hacerlo en superficie sin cubrimiento como de un área intermodal se tratase, ya que el flujo de viajeros es alto y esa situación se ofrece en la actualidad.

Coincidiendo con esta intención de mejora de Aluche, paralelamente se ofrecería una reordenación de los servicios en los alrededores de la plaza central. Para mejorar la conectividad entre las estaciones de Metro y de Cercanías, los autobuses de la EMT de Madrid que tuviesen cabecera en Aluche quedarían situados en las dársenas ocupadas por los autobuses interurbanos de la calle de Valmojado. Esto permitiría que los autobuses urbanos tuviesen un lugar propio, disponiendo de zonas de descanso y mayo libertad de movimiento. Con ello, los autobuses de la EMT de Madrid tendrían una situación más cercana a las estaciones de Aluche, garantizando que los usuarios opten por estos medios locales antes que los interurbanos para movimientos en los que se encuentren garantizados por la ciudad y que sean totalmente coincidentes con los servicios interurbanos con tráfico por Madrid.

Del mismo modo, para ofrecer una mejor coordinación entre transportes, la zona destinada como bolsa de taxis, situada en la intersección de la avenida de los Poblados con la calle de Valmojado quedaría trasladada a la ampliación del actual intercambiador de Aluche bajo el viaducto de la estación de Metro de Madrid. Con ello, se ampliaría al numero de vehículos que podrían estacionar en esta bolsa planteada y dispondrían de una zona de descanso acondicionada para ello. Esta zona estaría dividida por un refugio central dado que compartirían paso con autobuses para poder realizar el cambio de dirección tal y como actualmente sucede.

Esto cambios ofrecerían una mayor superficie peatonal en la plaza central, con el objetivo de garantizar una movilidad peatonal, manteniendo las conexiones con los distintos viales y sobre el Anillo Ciclista de Madrid. Esta situación podría ofrecer una remodelación de las conexiones entre las estaciones de Metro de Madrid, Cercanías Madrid y la plaza central del intercambiador.

No obstante, este planteamiento dispone de cambios y afecciones que debemos mencionar. En primer lugar, el actual aparcamiento disuasorio de Aluche dispone de diversas especies arbóreas situadas entre las plazas de aparcamiento y en los alrededores de las aceras existentes. La construcción de este intercambiador supondría el trasplante de las especies afectadas a nuevos lugares. Uno de los puntos en los que podría ser replantados sería en el parque Las Cruces, situado en las cercanías del actual aparcamiento.  

Otro de los problemas es la ubicación del mercadillo existente en el aparcamiento de Aluche. Aunque solamente se instalen los sábados laborables, lo cierto es que dispone de gran demanda por muchas personas. Por ello, tanto comerciantes como la Junta de Distrito de Latina deberían ofrecer un punto que permita la instalación de este comercio y permita una movilidad sencilla para el publico asistente. Para ello, el corte de algún vial cercano a Aluche podría ofrecer la colocación de este enclave comercial.

La idea primordial de esta idea de proyecto que se presenta es la mejora de las condiciones que existen en la actualidad en el intercambiador de Aluche. La fuerte desconexión entre diferentes servicios hace que nos parezca importante canalizar el flujo de viajeros entre la zona planteada de interurbanos y los transportes ubicados en plaza central. Mediante unas buenas comunicaciones que permitan ofrecer el paso entre ambos lados de la avenida de los Poblados ayudaría a que el transito de viajeros fuese más sencillo. La eliminación de la bolsa de taxis y las nuevas conexiones planteadas no deberían interferir en una ampliación de los pasos existentes.

Otra de las mejoras es el confort al viajero. La idea que disponemos con este intercambiador es que el viajero disponga de un refugio para las esperas a los autobuses. Con ello, además, queremos que Aluche se equipare a otros intercambiadores existentes, permitiendo que el viaje sea más cómodo gracias a los servicios que ofrecen los intercambiadores subterráneos en Madrid. Este confort esperado se trasladará al personal de las líneas existentes, mejorando la estancia y la espera en el intercambiador.

Cierto es que esta propuesta que realizamos carece de muchos elementos necesarios y estudios. No obstante, queremos plasmar una pequeña idea para mejorar el transporte público y la movilidad de muchos usuarios de transporte. Esta idea podría sentar un pequeño precedente para futuros estudios de movilidad y de mejora del transporte público en la ciudad de Madrid. Un proyecto que esperamos que se haga realidad.

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